Como padre de un alumno recién matriculado en La Scuola, he acogido con total entusiasmo el concepto y los ideales del aprendizaje basado en proyectos y dirigido por los alumnos, aunque reconozco que me ha costado comprender del todo cómo se traduce eso en una educación aplicada al mundo real. Estas recientes «Notas del Atelier» son un excelente ejemplo de cómo un proyecto comienza, se desarrolla y se plasma en ese tipo de observación reflexiva, investigación y resolución práctica de problemas que da lugar a pensadores independientes.




